ElMonoHervido: abril 2006
30 de abril de 2006
Vampiros
Hace apenas unos días me prestaron una serie de libros de Anne Rice, pertenecientes a la colección Crónicas Vampíricas. Para aquellas personas que no sepan qué libros son estos, el primero de todos ellos es en el que se basaron para filmar la película Entrevista con un Vampiro, interpretada por Tom Cruise y Brad Pitt entre otros.

Desde siempre me ha fascinado todo lo concerniente a los Vampiros. Principalmente a causa de las películas que he visto y libros que he leído a lo largo de mi corta existencia, los cuales han conseguido disfrazar de una forma romántica todo lo concerniente a estos crueles, oscuros y descoloridos seres, hasta llegar a transformarlos en la más pura expresión de belleza y poder.

Estaba leyendo con avidez la segunda parte de la saga, titulada Lestat el Vampiro, cuando me embargó una arrebatadora sensación de fascinación y desesperación al mismo tiempo. Y es que, aun teniéndolo todo, aun siendo bellos y poderosos, aun pudiendo ser el exponente de toda la expresión de una época, son seres translucidos y agonizantes, enfrentados al devenir de los tiempos teniendo a la soledad como su único compañero de viaje.

Lo que más me ha impresionado del libro es de qué forma Anne Rice (evidentemente mortal) utiliza los Vampiros como herramienta para amplificar hasta el límite de la inmortalidad todos los sentimientos humanos que tan bien conocemos. Y es que, para Anne Rice, la mente del Vampiro es en esencia la de un ser humano que lleva hasta el infinito las capacidades de todo su ser.

Pero la impresión inicial desemboca en decepción, y es que bajo mi corto entendimiento, no se puede acotar un concepto tan amplio en la historia y la civilización como es el de Vampiro, transfigurándolo en el de un simple mortal sometido a la condena de la inmortalidad.

Sin embargo, seguiré leyendo... y seguiré...
29 de abril de 2006
Autodestrucción
Todas las personas tienen una cualidad muy especial que las hace radicalmente distintas del resto de los mortales.

Mi cualidad especial es la autodestrucción, o lo que es lo mismo, la destrucción de mi propio ser.

No me refiero a la destrucción física, ya que aunque a cada fin de semana que pasa se hace más palpable con mis resentidos pulmones e hígado, es la destrucción psíquica la que acaba por horadar barrancos inexpugnables en mi mente.

La destrucción de mi propio ser no es voluntaria. De serlo, muy probablemente existiese una razonable explicación para la mayoría de las situaciones en las que acabo sumergido. Pero no es así. No tengo respuesta para lograr entender el motivo por el cual los acontecimientos que giran en torno a mi acaban haciéndose dignos de la mejor de las tragedias de Eurípides.

Hay personas capaces de controlar el desastre, o en cualquier caso de evitarlo. Capaces de ver la pelota al borde de la mesa y cogerla para evitar su caída. Pero no es mi caso. Soy de los incapaces de ver su inminente caída. Aun incluso cuando la pelota se encuentra ya en el aire, soy incapaz de imaginar que su destino es acabar golpeando contra el suelo.

Es condición humana el tropezar dos veces sobre la misma piedra. Yo he tropezado ya más de cinco... y en las dos últimas me he abierto la cabeza.

Sin embargo, aunque evitar mi autodestrucción se ha convertido en una batalla perdida, he emprendido una nueva empresa consistente en evitar que esta destrucción afecte a las personas de mi entorno, a mi familia, a mis amigos... y creo que esta vez lo he conseguido.

Imagino que a fin de cuentas, de todo se aprende.

"Tiempo para la reflexión y la meditación"
16 de abril de 2006
Efecto Mariposa
La dependencia sensible en condiciones iniciales en la Teoría del Caos, también conocida como Efecto Mariposa, debe su nombre al ámbito meteorológico, donde muchos científicos han llegado a afirmar que el aleteo de una mariposa en un determinado lugar y momento puede ser la causa de un huracán en el otro extremo del planeta meses más tarde.

La mayoría de las personas a las que he intentado explicar el Efecto Mariposa han acabado sumergidas en una actitud escéptica de la cual era imposible hacerlas emerger. Y es que no es fácil entender de qué forma una acción tan insignificante como puede ser el aleteo de una mariposa puede provocar reacciones tan terriblemente desastrosas como un huracán.

Yo sinceramente creo que no hace falta hablar de mariposas ni de huracanes para entender este curioso efecto. Y es que en el día a día, acciones que para nosotros son en apariencia triviales, pueden llegar a tener consecuencias del todo desmesuradas, incluso llegando al extremo de cambiar el rumbo de nuestras vidas.

La gracia del Efecto Mariposa es que no se puede controlar. Sin embargo, pensad por un momento que si pudiéramos... ¿Seríamos como Dioses?, ¿Capaces de crear y destruir a nuestro antojo con una mirada, una sonrisa o una palabra?... ¿Pero acaso no hacemos eso ya siendo simples mortales?, ¿Acaso no destruimos todo cuanto queremos con un simple gesto?, ¿Acaso no somos capaces de provocar el mayor de los huracanes con unas simples palabras...?

Yo no quiero controlar el Efecto Mariposa, pero si que me gustaría evitarlo, o de algún modo provocar sólo los que yo quiero. Porque si el simple aleteo de una mariposa puede provocar un huracán, entonces el palpitar del corazón de una persona... ¿Qué haría?
10 de abril de 2006
Pinta y Colorea
¿Quién no recuerda los famosos cuadernillos Pinta y Colorea? Y mejor aun, ¿Quién tiene buenos recuerdos de los famosos cuadernillos Pinta y Colorea?

Yo no conozco a nadie.

Hay que reconocerlo y es que todos nos salimos alguna vez de la línea negra. Lo que no podemos decir es que fuese nuestra culpa, porque el papel satinado y las pinturas Plastidecor (odiosas) representaban una mezcla explosiva incluso para el mejor de los artistas.

Pero lo peor de todo era cuando tenías que borrar ese trazo en el que te habías salido del dibujo... imposible. A veces daban ganas de coger el mechero de tu padre y acabar con todos tus sufrimientos quemando el cuadernillo de los cojones.

Y no nos engañemos: La mayoría de los problemas psicológicos de las personas de nuestra generación han sido causados por los cuadernillos Pinta y Colorea, porque estar a punto de terminar el dibujo de ese engendro de la naturaleza llamado "Winnie the Pooh" y que en el último momento la Plastidecor de los cojones resbalase y diera al traste con toda tu magnífica obra, podía quebrantar incluso las mentes más fuertes.

Pero no he creado la segunda entrada de mi blog para hablar de estos cuadernillos Pinta y Colorea, sino de su evolución. Porque todo en esta vida evoluciona y no podía ser menos con estos odiosos cuadernillos. Y en forma de qué han evolucionado os preguntareis... pues yo os respondo: Microsoft Visio.

Todo empezó cuando me dio por pasar a limpio el esquema E/R (Entidad/Relación) de una práctica de Bases de Datos usando para ello el maravilloso Microsoft Visio.

Después de más de cinco horas luchando con el maldito programa para que haga lo que yo quiero y no lo que Bill Gates piensa que quiero hacer me despego del monitor y aprecio consternado mi trabajo.

Un niño de tres años, con una mano atada a la espalda y con la otra jugando a la PSP, no sólo habría hecho lo mismo que yo sino que además lo habría hecho mejor y más rápido. Sin duda debido a su experiencia reciente con los cuadernillos Pinta y Colorea...

Porque en realidad, ¿Qué es Microsoft Visio? El maldito cuadernillo Pinta y Colorea de toda la vida pero en su versión digital con un coste estimado de más de 724 euros...

Si lo se, me meto a pocero O_oU
9 de abril de 2006
Friki
Esto es como todo en la vida. Te levantas un día por la mañana y te preguntas: ¿Y por qué yo no? Y claro, una vez que has abierto la caja de los truenos no puedes parar y un día editas tu perfil personal, otro subes 50 fotos,... , hasta que llegas a lo inevitable: creas tu blog.

Antes de poder siquiera darte cuenta te encuentras sumergido en una dimensión fronteriza entre lo real y lo friki, sabiendo que la pulsación de una sola tecla puede dar al traste con tu dudosa reputación e incluso con tu existencia. Es uno de esos momentos en los que sientes como toda tu vida pasa a la velocidad del rayo por tu cabeza hasta hacerte consciente de tu existencia y de lo que has dejado a tu paso. Y en ese instante, justo en ese preciso instante, te acojonas.

Porque hasta ahora pensabas que eras un chico normal, que te gustaban algunas cosas de frikis, pero en el fondo de tu corazón sabías que hasta no tener la cara llena de granos y el culo gordo la transformación no sería completa. Cuánto equivocado estabas.

Que estudies Ingeniería Informática, te apasione Star Wars y que juegues al OGame es de ser friki. Pero que los fines de semana cuando estas con tus colegas de borrachera siempre acabéis hablando de hardware, que quedes con personas de toda España para ver el estreno del Episodio III de Star Wars o que te pongas el despertador a las tres de la mañana para enviar flotas en el OGame no es de ser un friki... es de ser un enfermo.

Sin demasiadas alternativas visibles decides recurrir a tus amigos para que te saquen de este dilema existencial, te proporcionen apoyo moral o directamente te lapiden. Y es entonces cuando sale a la luz un sistema de detección creado por y para frikis: El Friki Test.

No sin miedo empiezas a responder las casi infinitas preguntas de que está formado. Conforme avanzas tu corazón late con más y más fuerza pues no entiendes ni la mitad de las cosas que ponen y sabes que en el fondo eso es muy bueno. Y entonces, como si alguien hubiese estado pensando en ti mientras escribía el test, sucede lo inevitable: marcas la primera casilla...

Después de perder diez minutos de tu tiempo en lo que te ha parecido una eternidad, has conseguido terminar el Friki Test. No tienes más que pulsar el botón para obtener tu veredicto. Sabes que dependiendo del resultado te estarás condenando en el futuro a considerar tu PC como lo más cerca que estuviste de tener una relación de pareja y al iPod como lo más parecido a una relación extra-matrimonial. Pero tú eres valiente y pinchas en el botón...

¿¿¿Como??? ¿¿¿Menos del 15%??? Mierda...
Buscar...
Blogger
Google Analytics